March 9th, 2011

¿Cómo Hacer Que Las Cosas Cambien?

Analogía del Jinete y el Elefante

Los eruditos en psicología afirman que en nuestro cerebro trabajan dos sistemas independientes: uno corresponde al lado emocional y el otro al lado racional.

La analogía del Jinete y el Elefante, planteada por Jonathan Haidt en su libro “La Hipótesis de la Felicidad”, plantea el conflicto existente entre ambos lados de nuestra mente de una forma gráfica y sencilla. El Jinete representa nuestro lado racional, mientras que el Elefante asemeja nuestro lado emocional.

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El Jinete es, en realidad, una especie de conductor. Parece que tiene el control absoluto y firme sobre el Elefante, pero en realidad, no lo tiene. Es muy pequeño frente a las seis toneladas o más del Elefante, así que cuando este último se propone ir a donde quiere lo logra, por más esfuerzos que el Jinete haga para hacerlo cambiar de parecer.

El Elefante representa los sentimientos, las reacciones viscerales, emociones e intuiciones que generan gran parte de nuestras reacciones automáticas. No debe considerárselo como el lado malo o negativo de la analogía, ya que las emociones que habitan en el Elefante incluyen la compasión, la lealtad, el amor…entre otros.

Tanto el Elefante como el Jinete tienen su propia inteligencia, y cuando trabajan juntos hacen al ser humano brillante. El problema es que no siempre funcionan bien juntos.

Por ejemplo, el Elefante es un haragán, y no le gusta el sacrificio a largo plazo.  El Jinete es la antítesis del Elefante en términos de planear a largo plazo, analizar y pensar más allá de una reacción instantánea y de momento.

Lo interesante es que el que logra hacer que las cosas se concreten es el Elefante, no el Jinete. Para alcanzar una meta, un objetivo, un logro, un triunfo, es necesaria la tremenda fortaleza ejercida por el Elefante.

Si se busca generar un cambio, cualquiera que este sea, en nuestra vida o en nuestro trabajo, por ejemplo, el gran desafío es hacer llegar la propuesta tanto al Jinete como al Elefante. Si el mensaje solo alcanza al Elefante, habrá emoción sin ninguna dirección. Si el mensaje solo alcanza al Jinete habrá entendimiento, pero sin motivación para el Elefante.

El tema no es fácil, porque la propuesta de cambio genera tensión entre ambos. Para que se produzca un cambio, las personas deben abandonar ciertos comportamientos y asumir otros que no les son familiares, y eso genera resistencia.

El Jinete debe ser capaz de liderar al Elefante por un camino que ambos no conocen, aplicando un gran esfuerzo, que frecuentemente termina cansándolo. Contrariamente a lo que se piensa habitualmente, no es que el Jinete no entienda cual es la propuesta de cambio, o que sea haragán para tomarla. El problema es que se cansa de insistir. La fuerza que se necesita está en el Elefante, y este, a su vez, necesita una “fuerte motivación” para dejar de resistirse al cambio y hacerle las cosas más fáciles al Jinete.

Y todo esto sin dejar que el Jinete abandone la claridad de la dirección del cambio a seguir, o de lo contrario guiará al Elefante en círculos (parálisis de decisión) o a un destino equivocado y no buscado.

Entonces, si desea que las cosas cambien:

¿Cómo se le debe hablar al Jinete?

Hay que definirle específicamente, sin generalidades, directo al punto, cual es exactamente el cambio que se espera. El Jinete debe “VER” eso claramente, a veces hasta llegar a tocar para que se de cuenta.

¿Cómo motivar al Elefante?

Hay que poner todas aquellas emociones que se orientan en la dirección del cambio por delante de él. El Elefante debe “SENTIR” que el cambio es necesario.

Incluso, conviene romper la propuesta de cambio en pedazos pequeños o pasos específicos a seguir en la misma dirección, para evitar asustarlo desde el principio. Esto permite exaltar o premiar cada paso que se avance, como un progreso significativo digno de ser reconocido como un pequeño triunfo ¡Al Elefante le encanta el reconocimiento!

¿Cómo preparar el camino a seguir para llevar adelante la propuesta de cambio?

Hay que proteger al Jinete de las influencias negativas externas que puedan llevarlo a dudar,  analizar y pensar excesiva e innecesariamente, sin tomar una decisión. Esto se logra generando un cambio de situación y/o de ambiente que, a su vez, facilite un posterior cambio de comportamiento.

Es muy común pensar que la mecánica que produce el cambio es:

ANALIZAR → PENSAR → CAMBIAR

Así, solo se le está hablando al Jinete.

En realidad, y siguiendo con el planteo de la analogía, la mecánica del cambio se produce y tiene éxito cuando se plantea de la siguiente manera:

VER → SENTIR → CAMBIAR

De esta forma, se les está hablando tanto al Jinete como al Elefante.

Piense Usted ahora que es lo que desea cambiar en su vida personal o familiar, en su trabajo, en los negocios…donde sea.

Plantee la analogía y piense frente al cambio buscado:

¿Qué comportamientos racionales provienen del Jinete y cuáles comportamientos emocionales del Elefante, cómo debe Usted hablarles, y qué cambio en la situación actual y/o en el ambiente puede mudar comportamientos en la dirección del cambio buscado?

Así es como lo niños empiezan a caminar. ¡Tremendo cambio! ¿No le parece? Piense en lo que Usted hace cuando ve a su hijo intentando dar sus primeros pasos: el Jinete en la mente de su hijo puede impedirle tan solo el ponerse de pié, ante el riesgo de caer y lastimarse. Pero la motivación proveniente de los padres, alentando y premiando el esfuerzo de cada pasito, logran que el niño camine, gracias a la tremenda fuerza de Elefante que habita en la mente del niño.

Así fue como dejé de fumar. Al mudarme a los EEUU cambié el ambiente y también mi comportamiento. Es muy difícil fumar aquí. Está prohibido en la mayoría de los lugares públicos, el fumador no es bien visto por la mayoría de las personas, en particular por los Jefes que no fuman, cuando uno se toma pausas en el trabajo para fumar afuera de la oficina. Es penalizado por las compañías de seguros, los cigarrillos son muy caros,…Sin duda, encontré la motivación que el Elefante necesitaba para conducir al Jinete, cansado de intentar dejar de fumar sin éxito, a la meta tan buscada, después de casi 30 años.

Así es como la gente se casa. ¡Otro tremendo cambio! ¿Qué lo genera? El Elefante que, empujado por el amor, lleva al indeciso Jinete al altar y/o al Registro Civil.

Espero haberle hablado claramente a su Jinete para que él pueda VER el camino; y a su Elefante para que él SIENTA la motivación que hace falta para conducir a su Jinete en la dirección del CAMBIO que Usted tanto viene buscando…

Que así sea…

Ref.: “Switch, How to Change Things When Change is Hard” – (Chip & Dan Heath) – 2010 Broadway Books

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